domingo, 25 de enero de 2009

II parte

Fisher revela lo que una persona experimenta cuando se enamora, por qué se elige a alguien en particular y cómo el amor romántico influencia y afecta lo biológico. “El impulso sexual y los sentimientos de atracción por el otro se ven seriamente afectados por el amor, que es una fantasía que el cerebro crea y vuelve realidad”, aseguró. La especialista da a conocer las diferencias entre el cerebro femenino y el masculino, y como el primero es más propenso a generar un flujo sanguíneo que desemboca en ese carácter enamoradizo propio de la mayoría de las mujeres.
Su libro termina con una visión optimista. Deja entrever que esa pasión casi irrefrenable, que tanto hombres como mujeres tenemos, puede ser catalizada y dejada de lado por el amor romántico. Además destaca que es en el amor donde podemos encontrar la calma y el sosiego que nos ofrece este agitado mundo moderno.

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